FECHA: 2001/09/13

LA PRENSA/Archivo
Vista aérea de la Zona Libre de Colón

France Field, en la pista
Ahora, con luz verde del Gobierno, el nuevo aeropuerto no competirá con Tocumen

Diana Campos Candanedo
dcampos@prensa.com
El nuevo aeropuerto de France Field, que formará parte del Centro Multimodal de Transporte de Colón, no será competencia para Tocumen, “porque se trata de dos conceptos diferentes”. Mientras el aeropuerto de France Field estará enfocado hacia el transporte de carga, Tocumen continuará en su calidad de “aeropuerto bandera” del país, según Stephen Jones, vicepresidente del Consorcio San Lorenzo, que ganó la licitación del Centro Multimodal de Transporte.
La nueva terminal aumentará el flujo de carga y pasajeros, tanto hacia Panamá como hacia Colón, precisó el empresario.
Según Jones, para consolidar su posición como “Hub de las Américas”, Tocumen tendrá que “ponerse las pilas” para recuperar la categoría 1, que perdió en abril pasado, clasificación que sí tendrá el nuevo aeropuerto de France Field, porque cumplirá con las normas de la Agencia Federal de Aviación de Estados Unidos.
Una de las mayores fallas de seguridad en Tocumen radica en que los pasajeros de llegada y salida comparten el mismo espacio que tienen las aduanas. Si quiere recuperar su categoría aérea, este es el primer punto que debe corregir, destacó el empresario.
Más negocios
El desarrollo de la base aérea de Howard traerá nuevas oportunidades para Tocumen porque aumentará la demanda del transporte aéreo de carga, que no podrá ser suplida por France Field.
Las líneas aéreas y de carga solo esperaban la luz verde del Consejo Económico Nacional (CENA) para concretar el inicio del proyecto multimodal, que hace dos semanas se aprobó con algunas modificaciones a los incentivos fiscales.
Próximamente se terminará el contrato con la línea aérea norteamericana American Airlines, que tendrá un vuelo diario, mientras que British Airways ya confirmó que establecerá su sede en el nuevo aeropuerto, confirmó Jones.
También han enviado propuestas a Copa Airlines para que establezca una oficina en el terminal aéreo.
En cuanto al transporte de carga, la alemana Lufthansa y Federal Express, de Estados Unidos, se cuentan entre las interesadas en establecerse en el nuevo aeropuerto.
Jones reveló que algunas compañías locales están interesadas en hacer alianzas estratégicas, mientras que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) e inversionistas europeos podrían aportar capital para este proyecto, que empezará a construirse en el 2002.
¿Talón de Aquiles?
Hace una semana, el CENA le puso un alto a una serie de incentivos tributarios que ofrecía el proyecto, como la importación de maquinarias y equipo y beneficios por desarrollos turísticos libres de impuestos.
La nueva versión “corregida y revisada” por el gabinete económico le otorga las mismas ventajas fiscales que tienen Panama Ports Company y Manzanillo International Terminal (MIT).
Muy confiado y sonriente, Stephen Jones asegura que “no hay problema con estos cambios, porque los incentivos que se eliminaron no eran tan importantes”.
Destaca, además, que en los próximos años, el ALCA eliminará automáticamente los beneficios fiscales a las zonas libres, por lo que los centros multimodales tendrán que acostumbrarse a funcionar sin ellos.
“En diez años, recuperaremos nuestra inversión inicial de 400 millones para todo el complejo, porque éste no es un proyecto de beneficio fiscal. Desde el punto de vista logístico, el ahorro para las compañías es su costo de producto”, subrayó.
La inversión para el aeropuerto es de 181 millones, calculó Jones.
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